Durante estos 85 años, se han escrito muchas páginas sobre las actividades de ATULP: Primeros encuentros, tareas realizadas, compra de la sede, toma de posesión del Camping de Punta Lara, Hostería de Río Ceballos, creación de la primer guardería de la UNLP, la Caja de Subsidios y muchos logros más. Pero quizás el legado más importante ha sido el capital político que han dejado dirigentes de la talla de Ernesto “Semilla” Ramírez y son las deudas que debemos cumplir.

 El capital político generado en esos años ha sido, entre otras cosas, la participación en la CGT en las décadas de los 60 y 70, la unificación de la FATUN el 26 de noviembre de 1974 en el Congreso de Horco Molle, como así también la capacidad política de los dirigentes que condujeron los destinos de este gremio como Ernesto “Semilla” Ramírez, que con su pensamiento ha influido en el ideario colectivo de nuevos dirigentes, haciendo posibles logros para la época impensados.

La década del 70´y la dictadura se llevaron a los mejores representantes político-gremiales que pudo tener este sindicato: asesinados y desaparecidos, con el gremio intervenido, dejándonos quizás desmadrados, pero con la conciencia colectiva que esto no había terminado, que la lucha seguiría y que nuevos compañeros harían la posta en el camino.

En esos tiempos oscuros, un grupo de compañeros siguieron reuniéndose a escondidas y en la clandestinidad para que la llama de la lucha nunca se apague y el gremio no desaparezca.

Con la vuelta a la democracia, se recuperó el gremio y se retomaron ideas y discusiones. Se consigue un nuevo escalafón, como es conocido, con lucha y mucho trabajo.

Fue en el año 2006 el año donde quizá, tuvimos uno de los mayores logros en materia legal, creándose el primer Convenio Colectivo de Trabajo, que llegó para dignificar y generar reglas claras para las y los trabajadores, ante nuevos empleadores.

El gremio pasó los peores momentos en lo que se refiere a lo económico, llegando a un punto donde corrió riesgo nuestra sede, la que pudo ser rematada. Nuestros salarios eran miserables y cobrados en cuotas.

En el ámbito local se logran las Paritarias y el gran sueño de Ernesto “Semilla” Ramírez, que los trabajadores lleguen al cogobierno de la Universidad. Estos logros generan nuevos desafíos,  que son los que debemos afrontar.

La Universidad es un ámbito donde se genera conciencia, en el que convergen distintas líneas de pensamiento y donde se debería crear las políticas y soluciones a los problemas de nuestra región y la Patria.

Los Nodocentes tenemos que estar a la altura de las circunstancias para afrontar este desafío. Somos parte de la comunidad universitaria y conocemos nuestros problemas, los de la región y los de nuestro País. Somos capaces de afrontar este reto, conducir este cambio y tenemos que hacerlo porque es nuestro derecho y nuestra obligación como trabajadores y trabajadoras.